
Phurus y la Banda Sin Nombre
Una de las experiencias más satisfactorias de mi vida ha sido bajar la cuesta de San Blas con algunos tragos de más desde el bar Km.0, arriba de la iglesia.
Y es que la mezcla de la euforia producida por el alcohol, más el ánimo superinsuflado por los acordes de Phurus, lìder la Banda Sin Nombre,no tienen comparación con ninguna experiencia catártica.
Phurus es una versión desmejorada de lo que los libros de historia nos enseñaron de pequeños sobre los Incas. Tiene el pelo largo y la nariz aguileña como nuestros antepasados pero debe pesar no más de 55 Kilos y su aspecto esmirriado podría suponer una falta de personalidad y talento que el se encarga de contradecir cada noche en este maravilloso bar de la Ciudad Imperial.
Phurus lo es todo en Km.0. Anima, toca la guitarra como los dioses, se atreve a cantar en inglés y portugués sin conocer esos idiomas y, lo más importante,invita al público concurrente a divertirse saludando a las diversas nacionalidades reunidas en el pequeño espacio asignado, siempre gritando "Perú, Latinoamérica".
Lo que le falta de pinta, Phurus lo suple con su extraordinaria personalidad y dominio de escena. Un grande, sin duda.
Pero aquí viene lo más importante de la noche y a lo que nos convoca el título de esta entrega. Luego de ser llevado al límite de la euforia por Phurus y generosas dosis de alcohol, nos toca emprender la bajada de la cuesta de San Blas.Ya son las 12y la Banda Sin Nombre emprende la retirada.El frío reinante en la noche cusqueña de ninguna manera es un impedimento y la marcha continúa.
Bajar la cuesta en esas condiciones no tiene pérdida.Las calles empedradas bajo tus pies. La luna llena y las estrellas sobre tu cabeza. Los parroquianos que bajan contigo, en grupos, solos. Gringas y gringos de cualquier parte hermanados por los mojitos, el té piteado o las cervezas que se hayan empujado en el Km.0.Un marco espectacular para continuar la noche en cualquier discoteca de alrededor de la Plaza.Un recorrido inolvidable para cualquier aficionado al alcohol y la vida nocturna.Un empujón clandestino para conocer, flirtear y pecar.
!Pruébalo!