miércoles, 11 de agosto de 2010

De Km.0 a la Plaza Mayor del Cusco


Phurus y la Banda Sin Nombre

Una de las experiencias más satisfactorias de mi vida ha sido bajar la cuesta de San Blas con algunos tragos de más desde el bar Km.0, arriba de la iglesia.
Y es que la mezcla de la euforia producida por el alcohol, más el ánimo superinsuflado por los acordes de Phurus, lìder la Banda Sin Nombre,no tienen comparación con ninguna experiencia catártica.
Phurus es una versión desmejorada de lo que los libros de historia nos enseñaron de pequeños sobre los Incas. Tiene el pelo largo y la nariz aguileña como nuestros antepasados pero debe pesar no más de 55 Kilos y su aspecto esmirriado podría suponer una falta de personalidad y talento que el se encarga de contradecir cada noche en este maravilloso bar de la Ciudad Imperial.
Phurus lo es todo en Km.0. Anima, toca la guitarra como los dioses, se atreve a cantar en inglés y portugués sin conocer esos idiomas y, lo más importante,invita al público concurrente a divertirse saludando a las diversas nacionalidades reunidas en el pequeño espacio asignado, siempre gritando "Perú, Latinoamérica".
Lo que le falta de pinta, Phurus lo suple con su extraordinaria personalidad y dominio de escena. Un grande, sin duda.
Pero aquí viene lo más importante de la noche y a lo que nos convoca el título de esta entrega. Luego de ser llevado al límite de la euforia por Phurus y generosas dosis de alcohol, nos toca emprender la bajada de la cuesta de San Blas.Ya son las 12y la Banda Sin Nombre emprende la retirada.El frío reinante en la noche cusqueña de ninguna manera es un impedimento y la marcha continúa.
Bajar la cuesta en esas condiciones no tiene pérdida.Las calles empedradas bajo tus pies. La luna llena y las estrellas sobre tu cabeza. Los parroquianos que bajan contigo, en grupos, solos. Gringas y gringos de cualquier parte hermanados por los mojitos, el té piteado o las cervezas que se hayan empujado en el Km.0.Un marco espectacular para continuar la noche en cualquier discoteca de alrededor de la Plaza.Un recorrido inolvidable para cualquier aficionado al alcohol y la vida nocturna.Un empujón clandestino para conocer, flirtear y pecar.
!Pruébalo!

viernes, 4 de junio de 2010

Red maravillosa

Hace poco me contactó en el Facebook una chica de la que no sabía nada hace muchos años. Fue sorprendente ver sus fotos en España con su esposo y su niña y sentir que ambos recordábamos con nostalgia los maravillosos momentos que pasábamos en nuestro barrio cuando eramos jóvenes e inocentes.
Siempre he sido un poco crítico con este medio a pesar de que lo uso. Pero este mensaje inesperado me ha hecho reflexionar sobre lo maravillosa que es la Red y las enormes posibilidades que nos brinda.
¿Cómo hubiera podido saber que mi amiga de la adolescencia estaba en España? Yo no sabía ni su apellido. Solo que se llamaba Lucy y que era muy guapa.Eso es todo.
Verla ahora feliz me ha hecho feliz a mi también.A la distancia, es cierto, pero feliz al fin.
¿Cuándo nuestros padres eran pequeños había forma de indagar sobre alguien que primero se mudó de la vecindad y luego del país?
Era imposible ¿no?
Pues ahora tenemos la posibilidad de tener cerca virtualmente a gente que está muy lejos. Los cariños se mezclan como si estuviéramos juntos y ya no es necesario vivir pegaditos para amarnos o para recordarnos.
Creo que esta es una de las grandes ventajas que nos da la Red. Nos permite conservar nuestros afectos sin importar la distancia. Nos permite contactarnos con casi todos nuestros seres queridos estén donde estén. Nos hacer ser más humanos.